Los gobiernos de Uruguay y Brasil firmaron un memorando de entendimiento para crear el Centro Brasil-Uruguay de Investigación e Innovación en Ciencias de la Vida. La propuesta es una apuesta a la integración regional desde la ciencia y la tecnología en pos del desarrollo de capacidades locales entre ambos países que garanticen la independencia y la soberanía en estos campos, que unirá las capacidades del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE) del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) de Uruguay con el Centro Nacional de Investigación en Energía y Materiales (CNPEM) del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MCTI) de Brasilcon el objetivo de poner a disposición de las partes las capacidades científicas de más alto nivel para liderar el trabajo conjunto en el área de las Ciencias de la Vida, en procura de incluir actores del ambiente socio productivo, y de profundizar los proyectos de investigación, de intercambios de científicos y estudiantes, así como de recursos tecnológicos, infraestructura y actividades de capacitación, formación y divulgación científica.
Este centro binacional permitirá la implementación de actividades y proyectos de interés común que redunden en beneficios para ambos países. En este marco se prevé el intercambio de profesionales y estudiantes de ambos países, así como la elaboración de propuestas formativas y de divulgación científica. El fomento de la innovación y la transferencia de conocimiento y tecnología, con uso compartido de la infraestructura de investigación, son parte de los objetivos de este centro de investigación, junto a la posibilidad de realizar presentaciones de propuestas y proyectos en forma conjunta.
La propuesta surge del diálogo gubernamental e interministerial entre el MEC y el MCTI, tuvo a la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo (AUGM) como articulador político estratégico en su gestación. AUGM conectó las necesidades de los gobiernos con las capacidades de las universidades públicas.
La subsecretaria del MEC, Gabriela Verde, destacó la voluntad política de los gobiernos de Uruguay y Brasil para la concreción de este proyecto, y la importante participación de la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo como red de Universidades Públicas de la Región, y de las propias Universidades en la gestación del Centro. Destacó la concreción de esta propuesta debido a la importancia que esta tiene para la “independencia y la soberania” nacional. Destacó la voluntad de ambos gobiernos para “democratizar la ciencia en un mundo complejo”. “Con ciencia grande no hay país pequeño”, expresó Verde citando al Prof. Clemente Estable al final de su intervención para luego reafirmar que “esta cooperación entre países hermanos con la investigación, innovación y ciencia es un ejemplo de ello”.
En su exposición, ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil, Luciana Barbosa de Oliveira Silva subrayó la necesidad de que se instalen espacios de acuerdos bilaterales como el del Centro Brasil-Uruguay, que tengan “una lógica colectiva y de la solidaridad por un sueño de América Latina integrada”. Silva destacó la figura del expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica en la lucha por cumplir ese sueño de integración latinoamericana y caribeña, como “naciones autónomas y soberanas que puedan superar la independencia y tener la autodeterminación”. En este sentido señaló que “Uruguay y Brasil pueden ser buenos ejemplos para la región” para superar los problemas económicos, sociales y ambientales con una apuesta a la ciencia y la tecnología desarrollada localmente. “El desafío geopolítico es la búsqueda por el dominio tecnológico. Solo con cooperación internacional podemos enfrentar los problemas que tenemos en nuestros países”, sostuvo.
Al cierre de la presentación tomó la palabra el ministro de Educación y Cultura de Uruguay, José Carlos Mahia, quien sostuvo que la concreción de esta propuesta no es “un gesto aislado” sino “el resultado de una política de cooperación” entre ambos países: “El proyecto nace del diálogo de Mujica y Lula primero, y luego de Orsi, para poner a la ciencia y la tecnología como pilares del desarrollo sostenible. No solo firmamos un documento, tomamos una decisión estratégica en un contexto internacional complejo”, afirmó y sostuvo que esta nueva institución tiene el apoyo de la trayectoria del IIBCE y el CNPEAM, y también de “una nueva forma de trabajar juntos”, de establecer “un marco flexible pero sólido para el uso compartido de infraestructura científica y de la gobernanza del Centro que le den estabilidad, claridad y corresponsabilidad al proyecto”.






