Foto: UChile
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Las transformaciones sociales en la vida cotidiana que trae consigo la pandemia

Expandida por gran parte del mundo, la pandemia del Coronavirus cada vez suma más cifras de casos contagiados y personas fallecidas, afectando también a nuestro …

Expandida por gran parte del mundo, la pandemia del Coronavirus cada vez suma más cifras de casos contagiados y personas fallecidas, afectando también a nuestro país. Sus consecuencias han extrapolado el ámbito sanitario, provocando transformaciones en las relaciones interpersonales, vida cotidiana y el actuar político y social. Andrés Gómez, académico y director del Departamento de Antropología, analiza en esta entrevista las diferencias y similitudes de este con otros virus anteriores, así como también las lecturas con las que puede aportar su disciplina al observar las confianzas sociales entregadas a la tecnología, la ciencia, la política y las tensiones que en ellas se desarrollen.

Calificada como una de las mayores pandemias de los últimos 100 años, el Coronavirus originado en la ciudad china de Wuhan a mediados del mes de diciembre de 2019, ya suma más de 1 millón de casos y supera los 50.000 muertos en todo el mundo, cuyo epicentro según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha traslado a Europa, particularmente Italia.

En Chile, ya van más de 3 mil casos testeados positivos y 22 personas fallecidas, a causa del COVID-19, una enfermedad infecciosa causada por un nuevo virus que no había sido detectado en humanos hasta la actualidad. Las medidas implementadas por el gobierno de Sebastián Piñera han sido ampliamente cuestionadas por expertas y expertos, parlamentarios y ciudadanos por no ser más severas, tendientes a una cuarentena, ya sea regional o total del país.

Para investigadoras e investigadores en Ciencias Sociales como el académico y director del Departamento de AntropologíaAndrés Gómez, sus alcances son también sociales y -al igual que otras pandemias desarrolladas anteriormente-, ha generado ya importantes cambios en los lazos, relaciones y acciones no solo de las personas sino que de las instituciones las cuales han debido trabajar de manera más articulada.

A su juicio, por las repercusiones sociales, ¿esta pandemia se parece a otro fenómeno social que haya afectado al mundo?

Las repercusiones sociales son siempre variables a las condiciones culturales y formas de gobierno que existen en el planeta. No obstante, desde prácticamente la Segunda Guerra Mundial que se ha acrecentado la participación de instituciones globales como son la OMS (Organización Mundial de la Salud) o los CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades) que tienen un carácter en red y articulan muchos países. Este aspecto se acrecentó con la pandemia anterior AH1N1, donde quedaron instalados los protocolos para una situación de este tipo.

Los parecidos se deben a los protocolos, las tecnologías de control y las medidas tomadas respecto a la afectación. Y, por supuesto, la característica de ser un vector aerotransportado, lo que lo hace altamente contagiable de persona a persona, situación que incide en su velocidad y que comparte con otras epidemias.

En estos días, se ha hablado y comparado a las pandemias del último siglo, como la Gripe española (1918-1919), Gripe asiática (1957-1958), Gripe de Hong Kong (1968-1970), VIH/SIDA (desde 1981 a nuestros días). Por su parte, las epidemias más conocidas del siglo XXI: SARS (2002-2003), Gripe aviar (2003-2004), Ébola en África occidental (2013-2016), la gripe AH1N1 y el actual Coronavirus. ¿Qué similitudes y diferencias detecta entre ellas?

En sí mismas y como eventos epidémicos son muy disímiles. Basta hacer una comparativa del vector infeccioso y de las formas de propagación para comprender de que se trata de afectaciones muy diferentes.

Sin embargo, lo que guardan en común en términos sociológicos a partir de la SARS es la disposición de instituciones globales, protocolos, tecnologías y decisiones articuladas de diferentes países en torno a ellas lo que produce “Panoramas” de comprensión social global de las mismas.

¿Qué consecuencias para la humanidad han dejado las anteriores pandemias?

Las consecuencias son muy diversas, desde la transformación en ciertas prácticas sociales a evidentes cambios en la estructura social. Unas deseables como la evolución de los sistemas sanitarios, otras no tanto como el cierre de comunidades higiénicas que no permiten a otros la entrada y, por tanto, el acrecentamiento de fronteras internas a la sociedad. Estas pandemias suelen dejar espacios propicios para nuevas formas de gobierno de poblaciones, la sensación de indefección acrecienta o transforma los límites conocidos de la “comunitas”.

¿Cómo los lazos sociales se ven afectados o dañados ante este tipo de pandemias y fenómenos sociales?

Afectados sin lugar a dudas, transformados sería más preciso que dañados. El efecto sociedad se debe a un proceso reflexivo que involucra acciones para con otros y otras, cuyos significados y las siguientes acciones dependen de un supuesto y una confianza en lo que ocurrirá. Estas circunstancias pandémicas ponen en tensión y atención permanente respecto de lo que el otro u otra hará, es por ello que estamos a expensas de fenómenos sociales emergentes.

¿Cómo el control social condiciona la vida cotidiana en post de no expandir aún más el contagio?

Entiendo en esta pregunta la idea de “control” como algo genérico, pero quisiese hacer la distinción ya instalada en ciertas controversias sociológicas de que estamos en el paso desde unas sociedades que tienden al disciplinamiento de sus poblaciones a unas sociedades que ejercen control, pero en el sentido de monitorear condiciones y actividades a través de la mediación tecnológica.

En este sentido hemos visto a nivel mundial y también en Chile medidas que van en una y otra dirección: disciplinar poblaciones y proponer cuarentenas con recomendaciones muy acotadas de cómo comportarse; y/o poner el esfuerzo en monitorear, diagnosticar y generar sistemas de trazabilidad a infectados por la pandemia. En este último sentido una sociedad de “control” se basa en su capacidad tecnológica de monitorear lo social y sus afectaciones colectivas.

Finalmente desde la Antropología, ¿qué lectura se puede hacer respecto de los cambios en las dinámicas sociales?

Una lectura atenta a lo que ocurre no puede dejar fuera la afectación que las personas viven y la manera de elaborar significativamente esa afectación en relación a los vínculos que tiene con otras y otros. Un aspecto crucial es observar las confianzas entregadas a la tecnología, a la ciencia, a la política y las tensiones que en ellas se desarrollen haciendo comprensible de una manera y no de otra los caminos que se toman como sociedad.

Fuente: Carolina Escobar, periodista Facultad de Ciencias Sociales/UChile