Foto: UChile
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Coronavirus: las verdades y las mentiras detrás de los mitos más comunes

Lea sobre los mitos que han proliferado en redes sociales

Por redes sociales y conversaciones informales circula información que muchas veces no es correcta respecto a diversas dimensiones de esta nueva enfermedad. Expertos de la Universidad de Chile y fuentes internacionales del mundo de la salud nos ayudaron a chequear qué tienen de cierto y qué no los mitos en torno al COVID-19.

El acaparamiento y uso innecesario de mascarillas y guantes favorece la pandemia de COVID-19

¡Verdadero!. En distintos países que viven fases más avanzadas de la pandemia del COVID-19 han existido problemas para brindarle a los equipos de salud los elementos de protección personal. El 3 de marzo la Organización Mundial de la Salud advirtió que el aumento en la demanda, el acaparamiento y el uso indebido de esos productos como consecuencia del pánico en la población general han causado una grave y creciente interrupción del suministro mundial de equipos de protección personal (EPP). Faltan guantes, mascarillas médicas, respiradores, gafas de seguridad, pantallas faciales, batas y delantales, lo que hace que profesionales médicos, de enfermería y otros trabajadores de primera línea estén peligrosamente mal equipados para atender a los pacientes de COVID-19, se vean expuestos a enfermar, propagando el virus y además generando mayor colapso del sistema sanitario.

El virus vive solo por 14 días

Engañoso. El nuevo virus SARSCoV2 se incuba en un periodo que abarca entre 2 a 14 días, por eso el periodo de cuarentena para personas que tuvieron contacto tiene esa duración. La duración del periodo de enfermedad COVID-19 depende de las condiciones de salud de la persona. Lo más frecuente es que el periodo de enfermedad se prolongue con la misma duración que una gripe. Un caso positivo de contagio de virus puede abarcar más de 14 días, dependiendo de las condiciones de salud de la persona infectada.

Beber alcohol previene el COVID-19

Falso. Circula por redes el video de una mujer que dice haber leído un paper donde se señala que el alcohol “mata” el virus. Si bien el alcohol al 70% sirve para la desinfección de superficies, la Organización Mundial de la Salud ha sido enfática en que beber alcohol no previene el COVID-19.

Las personas con asma tienen mayor riesgo ante el COVID-19

Verdadero. Las personas con asma tienen un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave por el COVID-19, ya que este afecta las vías respiratorias y puede causar ataques de asma, neumonía y trastornos respiratorios agudos.

La Cloroquina e Hidroxicloroquina curan el COVID-19

Falso. Luego de que algunos líderes políticos del mundo mencionaran la Cloroquina e Hidroxicloroquina como una posible cura sus ventas se dispararon, pero no hay evidencia científica de que curen la enfermedad COVID-19. La cloroquina es un antipalúdico barato utilizado desde 1935 para combatir la malaria. En EEUU ya hay un caso de muerte por consumo de Cloroquina sin supervisión médica.

Las personas que no respetan su cuarentena arriesgan multas

Verdadero. La persona que no cumple con la cuarentena ordenada según los Protocolos del Ministerio de Salud, se arriesga a una sanción que va desde 0,1 a 50 UTM (desde cinco mil a dos millones 500 mil pesos), dependiendo del riesgo que ha significado para la población. Además, hay casos en los que se han presentado querellas por el delito que sanciona con multas o cárcel a quienes en situación de epidemia, pandemia o alarma pública, pongan en riesgo a la población producto de una conducta irresponsable.

El virus SARSCoV2 que causa el COVID-19 fue creado en un laboratorio

Falso. La revista científica Nature publicó un reporte de análisis comparativo de la información genética del virus SARSCoV2, que concluye que este no fue construido en un laboratorio o es un virus manipulado por científicos, sino que es una mutación zoonótica, es decir, de un coronavirus animal.

Es un virus de transmisión sexual

Falso. De momento la evidencia no sugiere que haya transmisión del virus SARSCoV2 por vía sexual. Sin embargo es probable que personas que realicen actividad sexual estén en contacto estrecho y se expongan a la saliva o secreciones respiratorias de otra, por lo que podría contagiarse durante la actividad sexual.

Es necesario ocupar solo un par de zapatos y dejarlos aislados al volver a la casa porque el COVID-19 sobrevive por días en el asfalto

Engañoso. Se recomienda dejar los zapatos en la entrada solo como medida de higiene general, no en particular por el virus que causa el COVID-19. Al ser el SARSCoV2 un virus nuevo, los estudios que detallan su supervivencia en distintas superficies están en curso. La OMS ha sido insistente en que las mejores medidas de prevención son el lavado constante de manos con jabón, la desinfección de las superficies y elementos de uso diario como teléfonos celulares y el aislamiento social.

Las gárgaras con vinagre previenen el COVID-19

Falso. No solo no lo previenen sino que el vinagre podría irritar la zona y producir molestias que luego podrían inducir a preocupación innecesaria por un posible contagio.

Debo guardar 3 metros de distancia al hacer filas o estar con más gente

Verdadero. La OMS recomienda de 1 a 2 metros de distancia. Sin embargo, la recomendación general es el distanciamiento social y evitar aglomeraciones, incluyendo todo tipo de reuniones sociales.

El COVID-19 es un virus nuevo y por eso la gente se está enfermando tanto:

Verdadero. Los coronavirus son los causantes más comunes de resfríos, pero según explica la infectóloga Claudia Cortés el SARSCoV2 es un virus nuevo, mezcla de un coronavirus con otro de origen probablemente animal, y por eso se propaga tan rápidamente.

La mayoría de las personas no enferma gravemente de COVID-19:

Engañoso. Según la OMS, hasta el momento el 80 por ciento de las personas que contraen el virus no requiere hospitalización. Hay un 15 por ciento que sí y un 5 por ciento que enferma tan gravemente que requiere ventilación mecánica y atención en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Los que tienen mayor probabilidad de enfermar gravemente son las personas por sobre los 75 años. Si bien los jóvenes no sufren cuadros clínicos severos a modo general, en Chile hay casos graves menores de 45 años. El aislamiento social sirve principalmente para proteger a la población más vulnerable.

Las personas viviendo con VIH SIDA deben tomar medidas adicionales de cuidado:

Engañoso. Según ONUSIDA, Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH / SIDA, si una persona está bajo tratamiento tendrá la misma probabilidad de contraer el COVID-19 que el resto de la población. Ningún paciente bajo tratamiento debe suspenderlo. Si el paciente no tiene diagnóstico, debe aplicarse el test de VIH.

La vitamina C previene el COVID-19:

Falso. Si bien el consumo de ginseng, ajo y vitamina C refuerza el sistema inmunológico, la infectóloga de la Universidad de Chile Claudia Cortés señala que su consumo excesivo no previene el coronavirus.

Las personas que enferman de COVID-19 quedan con daño pulmonar a largo plazo:

Verdadero, pero solo en ciertos casos. Esta es una enfermedad nueva y sus efectos a largo plazo aún están por verse. Sin embargo, si alguien enferma gravemente de COVID-19 y requiere ventilación mecánica, puede quedar eventualmente con daño pulmonar de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud. Pero no toda persona con esta patología va a sufrir esas secuelas.

El virus COVID-19 no sobrevive los 26 grados:

Es falso. Brasil y Chile, que están con temperaturas altas, ya están en fases avanzadas de propagación. Como partió en el hemisferio norte y están en temporada invernal se pensó que tenía algo que ver, pero su rápida propagación en todo el planeta muestra que no.

Hay enfermedades que aumentan el riesgo de contagio:

Verdadero. Según la Organización Mundial de la Salud, hipertensos, diabéticos descompensados, inmunosuprimidos, personas con problemas respiratorios, pacientes oncológicos en quimioterapia y pacientes de trasplante tanto sólido como de médula tienen que guardar aislamiento social estricto porque sufren mayor riesgo. Estas enfermedades son más comunes en la tercera edad y por eso son el grupo más vulnerable.

Si ya tuve COVID-19 no puedo contraerlo nuevamente:

De acuerdo a la doctora Claudia Cortés, hasta ahora pareciera que hay inmunidad luego de contraerlo. Pero el SARSCoV2 que causa el COVID-19 es un virus nuevo y por lo tanto aún puede mutar.

El COVID-19 es igual a un resfriado común:

Es muy difícil diferenciarlo. Por eso el llamado fundamental es a que niños, personas de más de 65, embarazadas y quienes viven con enfermedades asistan a vacunarse contra la influenza evitando aglomeraciones y programando su vacuna. Así, explica la doctora Cortés, se puede evitar sufrir dos infecciones a la vez y colapsar el sistema de salud. Pero la vacuna contra la influenza no sirve contra COVID-19.

Puedo contraer COVID-19 y jamás enterarme:

Es cierto y por eso se llama al aislamiento social, ya que las personas asintomáticas tienen mayor probabilidad de propagar el virus. De acuerdo al Colegio Médico de Chile, se recomienda en especial que las y los abuelos no estén a cargo de niños y niñas, ya que ellos se enferman más gravemente mientras que los niños no.

Los líquidos calientes previenen el COVID-19:

Falso. Los líquidos calientes no sirven para prevenir la enfermedad COVID-19 según ha explicado la OMS. Este mito tiene el mismo origen que el de la temperatura de supervivencia del virus SARSCoV2. Las bebidas calientes son agradables cuando se está enfermo porque ayudan a permanecer hidratados.

El ibuprofeno potencia el COVID-19:

Engañoso. Hay una polémica en curso. Aún cuando en Europa han existido ciertas aprensiones sobre el uso de AINES (antiinflamatorios no esteroidales) como el ibuprofeno, la infectóloga Claudia Cortés explica que la evidencia no es concluyente. La recomendación es hidratarse y ocupar paracetamol.

El Interferon cura el COVID-19:

Falso. Hasta el momento se desconoce su efectividad y perfil de seguridad, además de no contar con la autorización del Instituto de Salud Pública para su uso en Chile. De todas formas, al ser de uso intrahospitalario no podría ser entregado en ningún caso a la población.

Fuente: Antonia Orellana, Prensa U. de Chile.